La fibra óptica es un cable que lleva los datos como pulsos de luz por un hilo de vidrio (o plástico) más delgado que un cabello.
Imagina un tubo con las paredes interiores de espejo: si enciendes una linterna en una punta, la luz rebota en las paredes y sale por la otra punta, aunque el tubo tenga curvas. La fibra hace eso millones de veces por segundo, encendiendo y apagando la luz para formar unos y ceros.
En términos técnicos
- Es un medio de la capa 1 (Física).
- Tiene un núcleo por donde viaja la luz y un revestimiento (cladding) con un índice de refracción menor, que la mantiene dentro por reflexión interna total.
- Hay dos grandes tipos: monomodo (SMF, para distancias largas) y multimodo (MMF, para distancias cortas).
- La luz la producen láseres o VCSEL y viaja en longitudes de onda de 850, 1310 o 1550 nm (infrarrojo, invisible).
- Es inmune a la interferencia electromagnética y no conduce electricidad.
- Normalmente se usan dos fibras por enlace: una para transmitir y otra para recibir.
¿Dónde lo vas a encontrar?
En los enlaces entre edificios de un campus, en el backbone entre pisos, dentro de los centros de datos, en la fibra hasta el hogar (FTTH) que ofrecen los proveedores de Internet y en los cables submarinos que unen continentes.