Restaurar es recuperar los archivos o sistemas a partir de un respaldo, para volver a trabajar después de una falla, un borrado o un ataque. Parece sencillo, pero hay que hacerlo bien: con una copia limpia, en el orden correcto y sin traer de vuelta el problema.
Es como reconstruir después de una inundación: antes de meter los muebles de nuevo, te aseguras de que el agua ya no entra y de que los muebles no estén dañados.
En términos técnicos
- Se elige un punto de restauración anterior al compromiso (no basta el más reciente: puede estar infectado).
- Se verifica la integridad del respaldo (que esté completo y sin alteraciones) y que esté limpio de malware.
- Se restaura por prioridad, empezando por lo que la operación necesita primero.
- De preferencia en un ambiente aislado, se prueba y luego se reconecta.
- Antes de reconectar, se cambian las credenciales y se corrige la vulnerabilidad que permitió el incidente.
¿Dónde la vas a encontrar?
En la recuperación de un ransomware, después de una falla de disco, al recuperar un archivo borrado por error, al migrar a un servidor nuevo y en las pruebas periódicas que confirman que los respaldos sirven.