Una bitácora (log) es el registro automático de lo que pasa en un sistema: quién inició sesión y cuándo, quién intentó entrar y falló, qué se instaló, qué se borró, qué errores hubo.
Es como el libro de registro de visitantes en la entrada de una escuela: si algo se pierde, revisas quién entró, a qué hora y a dónde fue.
En términos técnicos
- Casi todo genera bitácoras: sistemas operativos, servidores web, bases de datos, firewalls, routers, aplicaciones y servicios en la nube.
- Cada evento tiene, como mínimo, fecha y hora, origen (equipo, usuario, IP), tipo de evento y resultado.
- Para que sirvan deben estar activadas, con la hora sincronizada (NTP), centralizadas (lejos del equipo que las genera) y conservadas el tiempo necesario.
- Se revisan a mano, con filtros o con un SIEM que las correlaciona y genera alertas.
¿Dónde las vas a encontrar?
En el Visor de eventos de Windows, en /var/log y journalctl de Linux, en los registros de acceso de Nginx o Apache, en el historial de inicios de sesión de Google o Microsoft 365, en show logging de un router Cisco y en la consola de cualquier servicio en la nube.